La mudanza

29.5.15

¿Alguna vez os han dicho que en una casa se guarda mucha "mierda"? 
Bueno, pues es verdad. 
Hasta que no empecé a preparar las cajas y maletas para la mudanza no fui realmente consciente de todas las cosas que tengo acumuladas en una sola habitación. Y ahí llegó el problema: qué debo y qué no debo llevar para empezar mi nueva vida.


En principio me habría llevado todo, porque creo que todo son cosas que quiero tener cerca; pero después, siendo realista, me di cuenta que a parte de ropa, zapatos, complementos y todo lo relacionado con la higiene personal, pocas cosas son las que realmente hacen falta. Un par de fotos de familia y amigos, y un par de objetos o dos es todo lo que me llevo.

Los recuerdos de mi vida que guardo en la que hasta hace poco era mi habitación seguirán allí guardados esperando mi regreso, y a los que se unirán (estoy segura) un montón de recuerdos de estos dos años que acaban de comenzar.

Y así, metí todo en mi coche y puse rumbo hacia mi nueva vida, diciendo hasta pronto a los míos y con alguna lagrimilla en mis ojos de alegría al comenzar una aventura que siempre deseé, incertidumbre ante todo lo nuevo que queda por vivir y pena (por qué no decirlo) por separarme de mi familia.

Diciendo adiós

26.5.15

Algo que aún no he contado por aquí es cual era mi situación cuando aprobé el EIR.
Tenía trabajo y, lo que es más importante en los tiempos en los que estamos, estable.
Llevaba dos años en el mismo puesto en el hospital de mi ciudad, con una interinidad.

No tenía ni idea de cuales eran mis derechos a la hora de pedir excedencia, renunciar al contrato... Así que recurrí al sindicato. Me comentaron que ya hace años que están trabajando por que los interinos puedan pedir una comisión de servicios por formación especializada (para el personal fijo si que se contempla esa situación) pero que aún no hay nada ganado.

Otra de las situaciones que me preocupaba era la posibilidad de sanción al renunciar a mi contrato, como ya las había ocurrido a otras compañeras en la misma situación. En este caso yo tuve mejor suerte, presentando un escrito junto con una copia de la acreditación de la plaza, renuncio a mi plaza y me "bloquean" en la bolsa de trabajo hasta el momento en que yo termine la residencia y llame para comunicarles que ya me pueden dar de alta para poder ofrecerme contratos como enfermera.

Pues así comuniqué mi cese y me tocó despedirme de mis compañeras con las que tan bien he trabajado los dos últimos años de mi vida y que tanto me han enseñado. Como bien me dijo alguna, no es un adiós, es un hasta pronto; y no cabían las lagrimas en la despedida puesto que es algo que yo he elegido para cumplir un sueño. Aún así alguna lagrima se escapó con la sorpresa que me prepararon.

Búsqueda de compañeras... y de piso!

22.5.15

El siguiente paso para mí en esta nueva aventura fue conocer a las que van a ser mis compañeras los próximos dos años.
Para intentar localizarnos se me ocurrió poner un mensaje en el foro Comadronas.org y otro en el grupo de Facebook de "Especialistas y Residentes de Enfermería".
Primero localicé a la compañera que va a realizar la especialidad de Enfermería Pediátrica en el mismo hospital que yo; y después localizamos a mis dos compañeras de matrona a través de Facebook (hay que ver lo que nos han facilitado ciertas cosas las redes sociales).

Decidimos que viviríamos las 4 juntas y comenzó la búsqueda de la que iba a ser nuestra nueva casa.
Búscamos a través de internet en distintas páginas y seleccionamos los pisos que desde la pantalla se ajustaban a lo que nosotras queríamos.
Seleccionamos 8 pisos entre los que esperamos encontrar nuestra casa y compramos los billetes para ir las 4 a la vez a ver los pisos y decidirnos después de verlos en vivo.

Nos encontramos de todo. Menos mal que habíamos seleccionado los que tenia buen aspecto en las fotos que estaban colgadas en internet porque no quiero imaginarme cómo estarán los pisos que habíamos descartado. Pisos que están para reformar enteros, otros que no abren y cierran las ventanas, ruidos... pero por fin encontramos el nuestro después de un día agotador de recorrer la ciudad.


Ya he firmado mi plaza... ¿Y ahora qué?

19.5.15

Al comenzar la sesión de tarde del acto de adjudicación de plazas nos comentaron que dos o tres días más tarde deberíamos estar pendientes de la página web del Ministerio puesto que colgarían dos documentos que serían de gran interés para nosotros los próximos dos años:

- El programa de la especialidad elegida:
- Y la guía del residente:


También nos dijeron que en la hoja que nos daban después de firmar la plaza (la acreditación de que esa plaza es tuya) figuraba el número de teléfono de la unidad docente, al que deberíamos llamar en los días posteriores para ponernos en contacto con la unidad, presentarnos y que nos diesen más información sobre lo que había que hacer.

En mi caso llamé a los dos días y hablé con recursos humanos y me dijeron todo el papeleo que tenía que presentar allí para la formalización del contrato: 
- Título de Diplomado/Graduado en Enfermería
- DNI
- Datos bancarios
- Tarjeta de la Seguridad Social
- Carnet de colegiado (hay que estar colegiado en la provincia en la que se trabaja, por lo que si se cambia de provincia hay que pedir un traslado de expediente en nuestro colegio de origen)
- Acreditación de la plaza
De todo fotocopias compulsadas salvo de la acreditación, que tiene que ser la original.

La elección de plaza

15.5.15

Un día hablando con una amiga que ya es matrona me hizo una pregunta que yo jamás me había planteado: que tipo de formación quería recibir. 
Es algo que ni se me había pasado por la cabeza puesto que no tenía ni idea de que cada unidad docente forma de una manera. Mi pensamiento siempre había sido que al ser algo organizado a nivel nacional por el Ministerio de Sanidad en todas las unidades sería lo mismo. Ni tan siquiera me había fijado en el listado de plazas en la manera diferente de llamarse las unidades: UDM (Unidad Docente Multidisciplinar) y UDENFOBG (Unidad Docente de Enfermería Obstétrico-Ginecológica).

Empecé a pensar en ello y tuve claro que no quería que fuese un hospital grande que tuviese muchos residentes de Obstetricia y Ginecológia, ya que al fin y al cabo son mis "rivales" en la sala de partos y como es lógico hay que dividirse los partos. La otra cosa que tuve clara es que no quería que fuese un hospital muy intervencionista porque al fin y al cabo un parto lo más natural posible sería la situación ideal para todas las mujeres.

Y desde ahí es desde donde empecé a investigar sobre las distintas unidades. Todo el mundo me comentaba que en toda la zona del Mediterráneo de nuestro país es dónde más autonomía se les da a las matronas y por lo tanto iba a aprender más cosas y a adquirir más independencia para mi futuro trabajo como matrona.

El inicio de todo

12.5.15

Desde siempre quise ser matrona.
Mi madre siempre me recuerda que empecé a estudiar enfermería para algún día llegar a ser matrona. Pero una vez finalicé mi carrera empecé a trabajar y, al conocer las diferentes posibilidades de nuestra profesión, lo dejé un poco apartado.

Si que es cierto que desde que terminé en 2006 me he presentado todos los años al temido EIR, pero nunca con la motivación necesaria para estudiar tantos meses a ese ritmo tan intenso que requiere su preparación. Y este año no fue diferente. A nivel laboral a sido más intenso que los anteriores y aún no sé como fui capaz de organizarme.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...